COP 23: Argentina y la acción climática rumbo al G20

Compartimos la nota de Conexion Coral sobre la Argentina y su participación en COP23, con opiniones de Virgina Vilariño, Coordinadora de Energía & Clima de CEADS.

 

(Desde Saint Louis, Estados Unidos – Por Tais Gadea Lara y Carla Gago) El país latinoamericano inició sus actividades en la Conferencia de las Partes en Bonn, Alemania, con un contexto no menos importante: tendrá la presidencia del G20 durante el 2018. Expectativas para estas semanas, trabajo con otros países de la región y la voz de los distintos actores, fundamentales en la implementación del Acuerdo de París.

 

Las últimas dos ediciones de la Conferencia de las Partes (COP) fueron algo movilizadas para la Argentina. En plena negociación de lo que terminó siendo el Acuerdo de París en 2015, el país atravesaba un cambio de gobierno que se traduciría en una modificación de la política ambiental nacional en general. Al año siguiente, en Marrakech (Marruecos) -y ya bajo un nuevo mandato- se sentaría en las mesas de negociación sin pertenecer al grupo de los Like Minded y con una propuesta revisada de contribuciones nacionales determinadas (NDC) que presentaba cifras de reducción de emisiones de gases de efectos invernadero (GEIs) más ambiciosas que lo propuesto con anterioridad.

 

¿Qué se espera por parte de la Argentina para esta 23 edición de la COP que transcurre estos días en Bonn (Alemania)? El país adquiere un sutil protagonismo en el marco de este encuentro debido que será el encargado de presidir el Grupo del G20 durante el 2018; allí se espera que la acción climática ocupe un lugar destacado en la agenda de trabajo. Carlos Gentile, subsecretario de Cambio Climático y Desarrollo Sustentable del Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sustentable, anticipó que se creará un Grupo de Trabajo en Sustentabilidad Climática, cuyos ejes de trabajo serán la promoción en la adaptación al cambio climático, las estrategias de desarrollo bajas en emisiones y la implementación de las NDC en línea con los flujos financieros. De hecho, hoy en la tarde se realizará un evento en la COP que combinará los resultados de la presidencia alemana, y las expectativas y los objetivos para la futura presidencia argentina del G20.

 

Responsable de aproximadamente el 0,8% de las emisiones globales de GEIs, la Argentina mantendrá la última propuesta de las NDC revisadas y presentadas el año pasado. “Por el momento las NDC no se van a revisar nuevamente. Se buscó robustecer las contribuciones desde un punto de vista de la metodología, incrementar la ambición, y proveer una justificación sólida y lógica de por qué consideramos que son justas y equitativas en relación con las emisiones de Argentina”, desarrolla Marcia Levaggi, directora general de Asuntos Ambientales del Ministerio de Relaciones Exteriores y Culto, y agrega: “Este año se han implementado las NDC poniendo el acento en la mitigación a través de todos los sectores de la economía y buscando financiamiento. En 2018 se va a hacer más énfasis en la adaptación”.

 

Previo a la COP23 y en el marco de la presentación del trabajo para la cumbre, Soledad Aguilar, directora nacional de Cambio Climático, explicó que “durante el 2017 se ha impulsado el armado de planes sectoriales sobre la base de las contribuciones”. En esta COP se prevé la presentación de los tres planes ya finalizados de energía, bosques y transporte, y se continuará trabajando en los de infraestructura y territorio, agricultura y ganadería, e industria.

 

Trabajo entre distintos países

 

Luego de salirse del grupo de los Like Minded, a lo largo de este año la Argentina ha coordinado posiciones y realizado acciones conjuntas en pos de la acción climática con otros dos países latinoamericanos: Brasil y Uruguay. En mayo de este año se llevó a cabo la primera reunión del denominado Grupo ABU para alinear la agenda de implementación del Acuerdo de París y discutir los temas a tratarse durante la COP23.

 

“Estamos de acuerdo en que queremos ver avanzar la implementación del Acuerdo, que el plan de trabajo acordado se lleve a término y que se pueda aprobar ese paquete en 2018”, explica Levaggi y subraya: “La intención del grupo es colaborar y hacer propuestas para avanzar en esa agenda. El trabajo entre estos países tiene un objetivo mayor de visibilizar a la región como protagonista de la acción climática. Así lo aseguró Gentile: “Queremos mantener un alto perfil como país. Queremos poner a nivel internacional a la Argentina como un país proactivo en la materia”.

 

Ese rol de la región se da en un contexto especial: la primera COP luego del anuncio de Donald Trump de sacar a los Estados Unidos del Acuerdo. Al respecto, Levaggi es contundente: “No se puede implementar una política global de acción climática sin los Estados Unidos. La decisión de Trump no es una buena noticia para el proceso. Creemos que excluir al país norteamericano no es una opción, hay que tratar de mantenerlo en el juego y trabajar con ellos, en la medida de lo posible”.

 

Trabajo entre múltiples actores

 

La implementación del Acuerdo de París supone el trabajo conjunto con otros actores clave, como el sector privado y las organizaciones de la sociedad civil. Y ello también aplica para la Argentina. Con el financiamiento como un objetivo fundamental de la agenda del país para esta COP23, en especial en la búsqueda de capitales para la implementación de políticas de adaptación y mitigación, Virginia Vilariño, coordinadora de Clima y Energía del Consejo Empresario Argentino para el desarrollo sostenible (CEADS), asegura: “El involucramiento del sector privado en la implementación de la NDC es un elemento clave para avanzar y acelerar la implementación del Acuerdo de París en cada país. Existe un amplio consenso y entendimiento hoy sobre esta necesidad y las oportunidades que genera: desde movilizar capacidades técnicas, know-how y recursos financieros hasta desarrollar soluciones innovadoras para la mitigación y adaptación al cambio climático. El desafío radica en cómo institucionalizar procesos de diálogo público-privado más constantes y generar espacios efectivos de trabajo conjunto basado en la confianza”.

 

Otro elemento que Vilariño considera fundamental es maximizar las sinergias entre los procesos de implementación del Acuerdo de París y la Agenda 2030, a la cual también suscriben múltiples empresas argentinas: “Los objetivos climáticos abarcados en la NDC y los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) son indivisibles. Ambos procesos deberían estar integrados, identificando y aprovechando al máximo las sinergías y evitando potenciales ‘trade-offs’ entre objetivos. Debemos ver el proceso de implementación del NDC como una oportunidad para integrar la variable climática en el diseño de estrategias de desarrollo a largo plazo, a nivel nacional y local”.

 

En este sentido, son varias las organizaciones sociales que también contribuyen con su visión y participación en la COP23. “Es positiva la consolidación del grupo con Brasil y Uruguay en busca de que tengan un rol constructivo y facilitador de los procesos que se están llevando a cabo, sobre todo lo relacionado con la necesidad de aumentar la ambición en la implementación del Acuerdo de París, el marco de transparencia y el diálogo facilitativo del año que viene”, expresa Enrique Maurtua Konstantinidis, director de Cambio Climático de la Fundación Ambiente y Recursos Naturales (FARN), y agrega: “La actitud proactiva de países como Argentina de haber revisado sus contribuciones nacionales puede impulsar a que los países más desarrollados tomen ese ejemplo, porque lo cierto es que el nivel de ambición de Argentina o Uruguay no va a mover la aguja a menos que haya un compromiso real y más marcado de los países más desarrollados”.

 

Desde Córdoba hacia Bonn y como una representación de los jóvenes argentinos, la directora de Fundación Tierra Vida, María Luz Falivene, explica sus objetivos para esta cumbre climática: “Buscamos que se avance con la implementación del artículo 12, ex. artículo 6 de la Convención Marco, sobre la acción para el empoderamiento climático porque tiene mucho potencial en nuestro campo de educación ambiental. Se trata de un área poco avanzado en Argentina y la región latinoamericana, y puede convertirse en un espacio de articulación con el sector público a fin de desarrollar e implementar más actividades de acción climática”.

 

En ese vínculo entre el sector público y privado, ayer el senador nacional por parte de Proyecto Sur, Pino Solanas participó, junto con el abogado ambientalista Enrique Viale, en el Tribunal Internacional de Derechos de la Naturaleza en Bonn. Allí Viale denunció “una campaña anti-indígena” por parte del gobierno que favorece el avance del fracking en el territorio nacional, poniendo en peligro los recursos naturales y el patrimonio de las comunidades originarias.

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