La empresa y su relación con la comunidad

Por Leonardo Hernández, Coordinador de Comunicación & Relaciones Institucionales de CEADS

 

Una gestión socialmente responsable implica necesariamente pensar a la organización como parte de la realidad social, económica y ambiental, que tiene presente sus desafíos y realidades complejas.. Por eso, la construcción de vínculos y buenas relaciones con actores sociales estratégicos en las zonas donde opera , especialmente con organizaciones de la sociedad civil y sus referentes, es clave para la consolidación del capital social de la compañía y el fortalecimiento de su inserción como parte activa de la comunidad.

 

La gestión de los grupos de interés y la identificación de aliados para la construcción y consolidación de capital social en general se realiza tomando en cuenta nivel de cercanía (grupos que interactúan de manera cercana con la organización incluyendo a los públicos internos), influencia (por ejemplo, organizaciones de la sociedad civil que influyen –o podrían influir- en el desarrollo de la actividad de la empresa), por afinidad al corazón del negocio, o bien por temática abordada (problemáticas identificadas como de interés por la compañía).

 

Algunas recomendaciones para encarar estos procesos:

 

  1. No demorarlos hasta que surjan problemas en la opinión pública. Es importante interactuar con los actores sociales desde un principio con capacidad de escucha, empatía y procurando identificar las necesidades locales y problemáticas a abordar de manera conjunta con nuestros potenciales aliados sin asumirlas de antemano.
  2. Adoptar una visión de largo plazo: construir vínculos estables y sólidos es una de las mayores demandas de las organizaciones de la comunidad. Sostener las relaciones y las iniciativas con amplia capacidad de interacción y diálogo es lo que abrirá las puertas a la construcción real de capital vincular de la compañía.
  3. Adaptar los procesos de relacionamiento a cada cultura local, a los proyectos y sus tiempos y a los interlocutores. Muchas veces las organizaciones sociales no presentan los mismos tiempos de acción que las empresas y tienen lógicas distintas. El esfuerzo debe centrarse en trabajar para alinear expectativas y procurar coincidir con necesidades y tiempos.
  4. Gestionar relaciones de calidad con las organizaciones sociales. Para ello iremos construyendo una estrategia bien definida, objetivos claros, un calendario y un presupuesto, y distribución de las responsabilidades. Todos en la empresa deberían conocer el programa y entender las razones para llevarlo a cabo, así como las repercusiones que éste podría tener para nuestra operación.

 

Debemos tener siempre presente que el bienestar de la empresa no puede ir en desmedro del bienestar del de la comunidad para que la frase “No hay empresas exitosas en sociedades fracasadas” sea una realidad y no un lugar común.

 

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